El Pez León

Una hermosa plaga que tiene en jaque a las especies nativas y la estabilidad biológica de los arrecifes del caribe

Hace más de una década se prendieron las alarmas por la aparición de una especie invasora

El pez león, nativo del océano indo pacifico, ese pez llegó al caribe para quedarse, en sus aguas tranquilas y llenas de vida ha encontrado el lugar perfecto para controlar el arrecife. El pez león no tiene depredadores naturales y se reproduce a un ritmo demasiado acelerado, una hembra puede poner cerca de 50.000 huevos cada 4 días, pero lo más preocupante son sus hábitos alimenticios.

El pez león es un depredador voraz, y su plato favorito son los alevines o larvas de peces nativos, es decir, se alimenta de recién nacidos, si a esto le agregamos que debe consumir el 30% de su peso al dia, es facil darse cuenta que el pez león compromete la estabilidad y el futuro de los arrecifes en el caribe.

Pero toda preocupación debe generar una acción, y aquí es donde surge una pregunta muy importante ¿qué podemos hacer?

En varias partes del caribe se ha intentado introducir el consumo de pez león a especies nativas, cazando el pez y dándolo de alimento a tiburones, meros y pargos, sin embargo, aún no hay evidencia que se haya acondicionado el comportamiento de estas especies introduciendo el pez león en su dieta.

Hoy el pez león hace parte del paisaje natural de los arrecifes del caribe, la buena noticia es que su carne tiene un alto valor gastronómico. Referentes de la culinaria como Jorge Rausch, en un intento por contribuir a la solución, publicó un libro de recetas a base de pez león, así mismo, restaurantes como la deriva en medellín han incluido en su carta recetas con pez león, creando una demanda, la cual no siempre se satisface porque la extracción del pez león se realiza con arpón, siendo que se deba contar con toda una logística que muchas veces no resulta retribuida en el volumen de capturas, ya que si al precio de venta se le deduce los gastos de gasolina, motores, tanques de buceo y demás, resulta muy poco rentable.

Por otro lado, se han establecido jornadas esporádicas de cacería de pez león, en ciudades como Santa Marta y Cartagena se realizan de manera casi que semestral estas jornadas, donde se premia la mayor cantidad de capturas, la captura con más peso, etc.

Aunque estas jornadas son exitosas y representan un respiro para los arrecifes de esas áreas, el pez león sigue ahí, reproduciendo y devastando las futuras generaciones de peces como el pargo, el mero, los roncos, entre otros.

En Nautilus Isla Fuerte, creemos y hemos visto que cada buzo puede ser una pieza fundamental en la contención del pez león si es educado para cazarlo de manera consciente, ya que muchas veces se realiza la cacería del pez león afectando los corales por mal uso de las lanzas que al fallar el disparo chocan e incluso fraccionan corales o incluso poniendo en riesgo su integridad exponiéndose a una dolorosa picadura, y en algunos casos la cacería puede ser realizada de manera exitosa pero sin un aprovechamiento de su carne, la cual tiene todas las características para sustituir el consumo de mero o pargo. 

Por esto, creamos la primera especialidad PADI enfocada en educar a los buzos a realizar una cacería consciente de pez león, en esta especialidad enseñamos las razones por las cuales es importante cazar pez león, como seleccionar y usar los items necesarios para una cacería adecuada, a reaccionar ante una picadura y lo más importante, a aprovechar su carne.

Si cada buzo es capaz de extraer algunos peces durante sus inmersiones, cada operación de bueno multiplicaría los resultados en la contención de esta plaga pero también se reduciría el consumo de otras especies ya amenazadas.

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